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domingo, 26 de enero de 2014

Oscar Wilde: Pensamientos de "El Crítico Artista"








El público es maravillosamente tolerante. Lo perdona todo salvo el genio.

No era el pensamiento lo que lo fascinaba, sino más bien los procesos por los que el pensamiento se mueve. Era la máquina lo que amaba, no lo que hacía la máquina. El método mediante el cual un estúpido alcanza la estupidez le interesaba tanto como la sabiduría final del sabio.

El periodismo es ilegible, y no se lee literatura.

Todo lo moderno de nuestra vida lo debemos a los griegos. Todo lo anacrónico proviene del medievalismo.

Cuanto más estudia uno la vida y la literatura, más intensamente siente que en todo subyace el individuo, y que no es la circunstancia lo que hace al hombre, sino el hombre el que crea una época.


Cada nueva escuela, al nacer, vocifera contra la crítica, cuando en realidad su origen se debe a la facultad crítica del hombre. El instinto meramente creativo no innova, sino que reproduce.

La música es el perfecto modelo de arte. La música no puede revelar nunca su último secreto.

Quien piensa que el presente es lo único que está presente no conoce nada de la época en que vive.

La técnica es en rigor personalidad.


El Crítico Artista (1891)







Rory Gallagher: The Beat Club Sessions 1971-1972






Estos videos duran 1:36:37, pero valen la pena. Incluyen:

01 - Laundromat
02 - Hands up
03 - Sinnerboy
04 - Just the smile
05 - Used to be
06 - In your town
07 - Sould've learned my lesson
08 - Crest of a wave
09 - Toredown
10 - Pistol slapper blues
11 - Don't know where I'm going
12 - Going to my hometown
13 - I could've I had religion
14 - McAvoy boogie
15 - Hoodoo man
16 - Messin' with the kid

Disfruten.


lunes, 20 de enero de 2014

Louis MacNeice: Andén de Salida









Andén de Salida


Amor, mi amor, ya es hora de partir,
La campana de bronce tañe huida
Y el verano en la gorra de un guarda perforará nuestros boletos
Y nos impulsará hacia donde las líneas brillantes se aclaran

Hemos estado ahí antes,  aunque no la hayamos visto-
La tierra ha sido siempre nuestra
Sus piedras nuestros huesos, sus ríos nuestros hermanos de sangre;
Nunca visitamos ese país, sólo hemos sido él.

La distancia se abre como una boca para recibirnos
Lengua con  lengua sin sentido
Consumando nuestros sueños por las noches, venciendo
A los pensamientos  que día a día nos derrotan.

Adivinado pero nunca conocido- el universal evasivo;
Al andar a tientas detrás del aroma
Disuelto en el agua corriente del tiempo,  engañamos a nuestra imaginación
Para tomar intacto lo que siempre  está  disperso.

En esta búsqueda de la compañía
Con quiénes  atesoramos  nuestras esperanzas de un año
Para gastarlas en una quincena- flor de panadero
Que nos cuenta el pasado y el penique gastado.


Entonces, empaca como los demás, asegúrate lucir de lo mejor
Para la dudosa oportunidad  de este año;
No importa si es Francia o Gales o las Islas Canarias
El lugar-quién sabe- es una persona para quien debamos arreglarnos.

Difícilmente;  por así decirlo, me ponga celoso
A menos que el dios del lugar
Pueda unir  su persona con la mía para  tu deleite
aunque nadie sabe, ni nadie, aunque supiera, nos diría.

Pero por las dudas empaca- tus vestidos de verano y tus sandalias
Y un par de guantes para las ciudades
Y un pequeño frasco de perfume- Chanel o Coty-
Y tus aros colgantes enroscados como velas de navidad.

Parte a las tres y quince- elevando  pistones-
La hora cero;
En asientos  en  esquinas opuestas deseamos cercanía
Y ternura, para lo que erróneamente entendemos por  distancia.



Louis MacNeice, 1938


Versión:   Eugenio Polisky y Marina Kohon




Departure Platform


Love, my love, it is high time to travel,
The brass bell clangs escape
And Summer in a porter’s cap will punch our tickets
And launch us where the shining lines unravel.

We have been there before though never seen it –
The land that was always ours
Whose stones are our bones’, whose rivers our blood’s kindred;
We have never toured that country, only been it.

The distance opens like a mouth to meet us
Wantonly tongue to tongue
Consummating our dreams by night, defeating
The daily thoughts which day by day defeat us.

Divined but never known – the evasive universal;
But fumbling after the scent
Dissolved in the running water of time, we fool our fancy
To catch intact what is always in dispersal.

Upon which quest in company with many
We hoard our hopes a year
To blow in a fortnight – a dandelion puffball
Telling the past time and the spent penny.

So pack like the others, be sure you look your best for
This year’s unlikely chance;
Whether it is France or Wales or the Canary Islands
The place – who knows – is a person to be well dressed for.

Unlikely; and, were that so, I should be jealous
Unless that god of the place
Could fuse his person with mine for your enjoyment –
Which nobody knows nor, if they knew, would tell us.

But on the off chance pack – your summer frocks and sandals
And a pair of gloves for towns
And one small bottle of scent – Chanel or Coty –
And your jazz earrings twisted like like Christmas candles.

It leaves at three-fifteen – with lifting pistons –
The zero hour;
Opposite in corner seats we hope for nearness
And dearness in what is wrongly called the distance.




jueves, 16 de enero de 2014

Claire Keegan: Tres Luces








Pasando la cocina, unos escalones alfombrados llevan a un cuarto amplio. Allí hay una cama de dos plazas con una colcha afelpada y veladores a cada lado. Ahí sé, es donde duermen y, por alguna razón, me pone contenta que duerman juntos. La mujer me conduce a través de la habitación hasta el baño, pone un tapón y abre completamente las canillas. La bañera se llena y el cuarto blanco cambia como si cierto tipo de ceguera se hubiese apoderado de nosotras: podemos ver todo y, sin embargo, no podemos ver.
-Brazos arriba- dice, y me saca el vestido.
Prueba el agua y entro, confiando en ella, pero el agua está demasiado caliente.
-Adentro- me dice.
-Está demasiado caliente.
-Ya te vas a acostumbrar.
Meto un pie entre el vapor y vuelvo a sentir la misma quemazón. Mantengo el pie en el agua y entonces, cuando me parece que ya no aguanto más, cambio de parecer y veo que puedo. Esta bañera tiene más agua que cualquier otra en que me haya bañado. Mamá nos baña con la menor cantidad de agua posible y nos hace compartirla. Al cabo de un rato, me recuesto y miro a la mujer a través del vapor mientras ella me friega los pies. La mugre de debajo de las uñas me la saca con unas pincitas. Aprieta el envase de plástico del champú, me enjabona el pelo y me lo enjuaga. Después me hace poner de pie y me pasa el jabón de arriba a abajo con un trapo. Sus manos son como las manos de mi madre, pero hay algo más en ellas, algo que nunca antes sentí y que no sé cómo llamar. Me siento sin palabras, pero esta es una nueva casa y necesito palabras nuevas.
-Ahora tu ropa- dice.
-No tengo ropa.
-Claro que no- dice haciendo una pausa- ¿Te pondrías alguna de nuestras cosas viejas por ahora?
-No me molesta.
-Buena muchacha.


Claire Keegan, Tres Luces, Eterna Cadencia, 2012
Traducción: Jorge Fondebrider



jueves, 2 de enero de 2014

Richard Murphy: Asombro









Estos son los justos
que matan injustamente a hombres a quienes llaman injustos.

Estos son los puros de corazón
que ven a Dios en las paredes manchadas de excremento.

Estos son los patriotas
que se mueren de hambre para dar comida a los rapaces periodistas.

Estos son los mártires
que se mueren por un futuro enterrado en el pasado.

Estos son el sacrificio
que una palabra encarceló  y que una palabra podría salvar.



Versión: Jorge Fondebrider
Poesía Irlandesa Contemporánea, Libros de Tierra Firme, 1999



Nota: el poeta alude a la "rebelión sucia" y a la posterior huelga de hambre que tuvieron lugar en las cárceles de Irlanda del Norte a principios de los años ochenta. Los miembros del IRA encarcelados se consideraban como presos políticos, status no aceptado por las autoridades británicas que, ante la negativa de los presos a vestir uniforme carcelario, optaron por no retirar los excrementos de los prisioneros hasta que éstos depusieran su actitud. Los activistas entonces optaron por untar sus deposiciones en las paredes de sus celdas, situación que se mantuvo hasta la realización de un pacto que los ingleses no respetaron. La medida de fuerza desembocó en una huelga de hambre mantenida por algunos de los presos- entre ellos, el diputado Bobby Sands- hasta las últimas consecuencias. Durante la huelga murieron once activistas; la cifra de muertos no creció debido a la intervención de las familias de los presos. Frente al escándalo internacional desatado por la intransigencia del gobierno de Margaret Thatcher, los británicos terminaron por reconocer los derechos de los prisioneros.



Amazament

These are the just
who kill unjustly men they call unjust

These are the pure in heart
who see God smeared in excrement on walls

These are the patriots
who starve to give the ravening media food.

These are the martyrs
who die for a future buried in the past

These are the sacrifice
a word imprisoned and a word could save.