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lunes, 31 de diciembre de 2012

Seamus Heaney: Juntando Moras







Agosto tardío, con fuertes lluvias y sol
en  una semana, las moras madurarían.
Al principio, sólo una, un lustroso coágulo violeta
entre otras, rojas, verdes, duras como un nudo.
Comiste esa primera y su pulpa  en la lengua  era dulce
como vino espeso: la sangre del verano en ella
dejando manchas en  la lengua y deseo
de juntar más. Luego las rojas  gotearon  y ese hambre
nos hizo volver con tarros de leche, latas de arvejas,  frascos  de dulce
a donde  las zarzas nos raspaban  y el pasto mojado nos decoloraba  las botas.
Campos  de heno redondeados,  de maíz y  surcos de papas
caminamos y juntamos hasta que las latas estuvieron llenas
hasta que el fondo fue cubierto
con las verdes, y  arriba grandes pegotes oscuros  ardían
como un plato de ojos. Nuestras manos punteadas
con  espinas , las  palmas pegajosas  como las de Barba Azul.
Guardamos las moras frescas  en el  establo.
pero cuando la pileta  estuvo  llena encontramos una piel
un hongo gris arratonado,  saciándose con nuestro botín.
El jugo  apestaba también. Una vez desprendida del arbusto
la fruta fermentaba, la pulpa  dulce se tornaba ácida.
Siempre quise llorar, no era justo
que todas las adorables latas olieran a podrido.
Todos los años deseaba que mantuvieran  su dulzura, sabía que no.

Seamus Heaney
Seamus Heaney, Death of a Naturalist, 1966.
Versión: Marina Kohon



Blackberry Picking

Late August, given heavy rain and sun
For a full week, the blackberries would ripen.
At first, just one, a glossy purple clot
Among others, red, green, hard as a knot.
You ate that first one and its flesh was sweet
Like thickened wine: summer’s blood was in it
Leaving stains upon the tongue and lust for
Picking. Then red ones inked up and that hunger
Sent us out with milk cans, pea tins, jam-pots
Where briars scratched and wet grass bleached our boots.
Round hayfields, cornfields and potato-drills
We trekked and picked until the cans were full
Until the tinkling bottom had been covered
With green ones, and on top big dark blobs burned
Like a plate of eyes. Our hands were peppered
With thorn pricks, our palms sticky as Bluebeard’s.
We hoarded the fresh berries in the byre.
But when the bath was filled we found a fur,
A rat-grey fungus, glutting on our cache.
The juice was stinking too. Once off the bush
The fruit fermented, the sweet flesh would turn sour.
I always felt like crying. It wasn’t fair
That all the lovely canfuls smelt of rot.
Each year I hoped they’d keep, knew they would not.

lunes, 24 de diciembre de 2012

viernes, 21 de diciembre de 2012

21 de diciembre: Litha






MIDSUMMER O LITHA 
se celebra en el solsticio de verano justo cuando el Sol está en su punto más álgido, en su Cénit.
Esta fiesta nos invita a disfrutar y a honrar al Sol como símbolo de vida
Es el día mas largo y la noche mas corta del año. Es tiempo de celebrar el final del año creciente y el comienzo del año menguante, en preparación de la cosecha por venir.
Entre las muchas asociaciones míticas de la fecha la más importante es la del Dios-Sol, que alcanza entonces el pico de su poder. De todas formas, resulta interesante considerar el hecho de que todas las cosas, pasado su apogeo, tienden naturalmente a la decadencia; así como la luz del sol a partir del solsticio sólo decrecerá (la muerte en la vida), también al llegar a su día más débil, sólo crecerá (la vida en la muerte). El ritmo eterno del sol es el mismo de la vida humana, y el mismo que mes a mes repite la luna.


 En Irlanda, este día esta dedicado a la diosa ninfa Aine de Knockaine.

Es un día que favorece:

La comunicación con las hadas, ritos de inspiración, lectura de los círculos de piedras.
El Sol es homenajeado con múltiples hogueras.
Tradicionalmente era un momento de purificación, donde se solía saltar sobre la hoguera o el caldero para lograr protección, fertilidad, salud.
También se solía pedir deseos a través de los cuatro elementos y los seres que los representan:
.
Duendes: elemento tierra.
Ondinas; elemento agua
Salamandras, elemento fuego.


Inciensos: Incienso, Limón, Rosa, Lavanda, Pino, Roble, Muérdago .
Aceites: Incienso, Limón, Rosa, Lavanda

 Flores, arbustos y hierbas que representan a Litha:
Mugwort, Rosa, Lavanda, Manzanilla, Margaritas, Lirio, camomila, el sauco, el hinojo, el espliego, la hierba de San Juan, la verbena
Madera: Roble.

Colores:rojo, naranja, verde, amarillo, blanco.
Todo lo que evoque el poder de la naturaleza y el del sol.

Piedras: Jade, ámbar, ojo de tigre, ojo de gato, jaspe, peridoto, venturina, rubi, esmeralda, cuarzos

Símbolos: Los dos símbolos más importantes de este Sabbat son la espada (símbolo del Dios solar) y el caldero (símbolo de la Diosa en su plenitud).

De acuerdo al antiguo calendario pagano, el verano comienza en Beltane y termina en Lammas/Lughnassadh. El solsticio marca entonces su punto máximo. Es el apogeo del sol desde Imbolc; el fin de la oscuridad, de la esterilidad, y el comienzo de la época más fértil, donde todo se renueva, al calor del amor y la pasión de los Dioses. El nombre Litha es relativamente moderno, probablemente derivado de la palabra sajona que significa "el opuesto de Yule".


Pintura: Litha, John Duncan

lunes, 10 de diciembre de 2012

Eamon Grennan: Los Pintores de Cavernas






Los Pintores de Cavernas


 

 

Sosteniendo sólo un manojo de luz

ellos se apretujaban en la oscuridad, en cuclillas

hasta que la gran cámara de piedra

florecía  a su alrededor y se paraban

en un enorme vientre de

luz parpadeante y penumbra, un lugar

para comenzar. Manos alzadas proyectaban sombras

sobre las formas más elegantes del resplandor.

 

Dejaron atrás el mundo de clima y pánico

y  siguieron, dibujando la oscuridad

en su estela,  pulsando como una sola vibración

hacia el centro de la piedra. Los pigmentos mezclados en grandes caparazones

minerales  molidos, pétalos y pólenes,  bayas

y  los jugos astringentes que  destilaban

de las cortezas elegidas. Las bestias

           comenzaban a formarse desde manos y matas de hojas

(empapados en ocre, manganeso, raíz de rubia,  blanco malva)

trazando sobre la roca agreste, permitiendo  a cuestas y contornos

moldear aquellas formas  por azar,  convenciendo

a inclinaciones rigurosas,  pliegues y bultos

prestarse para ser cuellos,  vientres,  ancas hinchadas

una  frente o  un giro de cuerno, colas y melenas

encrespándose en un loco galope.

 

Intenso y humano,  ellos unen

el reino mineral, vegetal, animal

a sí mismos,  inscribiendo

la única línea continua

de la cual todo depende,  desde

ese centro impenetrable

hacia los espacios intangibles de luz y aire, hasta

la velocidad del caballo, el miedo del bisonte, el arco

de ternura  que esta vaca panzona

curva sobre su ternero-eje, o  el ritual

de muerte con lanzas

que se eriza en la ijada golpeada

del ciervo. En esta línea ellos dejan

una figura humana hecha con palos,  cabeza de pico

y una pequeña mano calcárea.

 

Nunca sabremos si trabajaron en silencio

como gente rezando- la forma en que nuestros monjes

Iluminaron sus propias eras oscuras

en  sombreados   claustros de roca,

donde ideaban un conectado

laberinto de encendidas afinidades

para  discernir  en el encaje y fábula de la naturaleza

su consciente,   deslumbrante  sexto sentido

de un dios de las sombras- o si (como pájaros

trazando su gran linaje alrededor del globo)

sostuvieron un constante rumor

de alabanza,  estímulo, reclamo.

 

No importa: sabemos

ellos fueron con canales de luz

hacia la oscuridad;  acordaron

con el mundo dado; debieron haber tenido

-cuando sus manos se movían incesantemente

a la luz de la telaraña- un deseo que

reconoceríamos: ellos  -antes de seguir

más allá de la zona limítrofe, ese ningún lugar

que está ahora aquí-  dejarían algo

erguido y brillante, detrás de ellos, en la oscuridad.

Eamon Grennan 

Versión:  Marina Kohon

 

 




The Cave Painters

Holding only a handful of rushlight
they pressed deeper into the dark, at a crouch
until the great rock chamber
flowered around them and they stood
in an enormous womb of
flickering light and darklight, a place
to make a start. Raised hands cast flapping shadows
over the sleeker shapes of radiance.


They’ve left the world of weather and panic
behind them and gone on in, drawing the dark
in their wake, pushing as one pulse
to the core of stone. The pigments mixed in big shells
are crushed ore, petals and pollens, berries
and the binding juices oozed
out of chosen barks. The beasts

begin to take shape from hands and feather-tufts
(soaked in ochre, manganese, madder, mallow white)
stroking the live rock, letting slopes and contours
mould those forms from chance, coaxing
rigid dips and folds and bulges
to lend themselves to necks, bellies, swelling haunches,
a forehead or a twist of horn, tails and manes
curling to a crazy gallop.

Intent and human, they attach
the mineral, vegetable, animal
realms to themselves, inscribing
the one unbroken line
everything depends on, from that
impenetrable centre
to the outer intangibles of light and air, even
the speed of the horse, the bison’s fear, the arc
of gentleness that this big-bellied cow
arches over its spindling calf, or the lancing
dance of death that
bristles out of the buck’s
struck flank. On this one line they leave
a beak-headed human figure of sticks
and one small, chalky, human hand.

We’ll never know if they worked in silence
like people praying—the way our monks
illuminated their own dark ages
in cross-hatched rocky cloisters,
where they contrived a binding
labyrinth of lit affinities
to spell out in nature’s lace and fable
their mindful, blinding sixth sense
of a god of shadows—or whether (like birds
tracing their great bloodlines over the globe)
they kept a constant gossip up
of praise, encouragement, complaint.

It doesn’t matter: we know
they went with guttering rushlight
into the dark; came to terms
with the given world; must have had
—as their hands moved steadily
by spiderlight—one desire
we’d recognise: they would—before going on
beyond this border zone, this nowhere
that is now here—leave something
upright and bright behind them in the dark.




Eamon Grennan, from Out of Sight: New and Selected Poems 

lunes, 3 de diciembre de 2012

La Estatua del Cacique Galés, Boyle, County Roscommon






La batalla de  Curlew Pass se libró el 15 de agosto de 1599, durante la Guerra de los Nueve Años, entre la fuerza Inglesa que comandaba Sir Conyers Clifford y la fuerza rebelde Irlandesa que dirigía Hugh Roe O'Donnell. Los ingleses fueron emboscados mientras marchaban a través del paso en las montañas de Curlew, cerca de Boyle, noroeste de Irlanda. Los ingleses sufrieron grandes bajas.
Hoy en día, en el campo de batalla  se ha erigido esta impresionante escultura que realizó Maurice Harron, en 1999, llamada "The Gaelic Chieftain", o en español, el Cacique Galés.


miércoles, 28 de noviembre de 2012

Fran Byrne Fotografía

Fran Byrne vive en Bray, Condado de Wicklow, Irlanda, lugar  al que se lo conoce también como "El Jardín". Desde allí nos asombra con las imágenes que capta. Pasa mucho tiempo caminando y conduciendo a través de las montañas de Wicklow, y saca fotos preferentemente al amanecer o atardecer.
Renombrado fotógrafo y ganador de varios premios en fotografía de paisajes y vida silvestre.
Disfruten.










Carton House, Maynooth






Glendalough


Fotos: Fran Byrne







lunes, 26 de noviembre de 2012

Seamus Heaney: Día de Boda



DÍA DE




DÍA DE BODA

Tengo miedo.
El sonido se ha parado en el día
y las imágenes se repiten
sin cesar. ¿Por qué esas lágrimas,

el pesar salvaje en su rostro
fuera del taxi? Crece
el jugo del lamento
en nuestros invitados que saludan.

Tras la gran tarta estás cantando
como una novia abandonada
que persiste, demente,
y que atraviesa el ritual.

Cuando fui a los lavabos
había un corazón con una flecha
y palabras de amor. Deja que duerma
recostado en tu pecho, camino al aeropuerto.

De "Invernando" 1972
Versión de Vicente Forés y Jenaro Talens
Gentileza: Hugo Toscadaray en:  infiernoalegre.blogspot.com


Wedding Day

Oh my love I am afraid.
The sound has stopped in the day
And these images reel over
And over. Why all those tears,


The wild grief on his face
Outside the taxi! The sap
Of mourning has gorged
Our friends on the steps?


You sing behind the tall cake
Like a deserted bride
Who persists, demented,
And goes through the ritual.

When I went to the gents
There was a skewered heart
And a legend of love.
Let me sleep on your breast to the airport.



miércoles, 14 de noviembre de 2012

Thomas Kinsella: Los Desposeídos






LOS DESPOSEIDOS *

Ahora el lago está desierto,
pero el agua es siempre limpia y transparente;
los cabos cubiertos de laurel,
los pequeños estuarios llenos de conchillas,
con deliciosos prados donde las olas
se escurren sobre masas de flores y de césped.

Era como un milagro, una larga bucólica, hace tiempo.
La intoxicación de una vida deslizándose
ante el cielo: la primavera, una llanura de flores;
racimos de uvas y castañas
formadas en lo más profundo del otoño; nuestras cálidas noches
transcurriendo a la luz de las estrellas.
                                     Habíamos establecido la paz,
tras haber aprendido a practicar la virtud
sin aguardar recompensa — que debemos ser virtuosos
sin esperanza. (La Ley es justa; obsérvala,
mantenla, y traerá contento.)

Entonces, por la orilla, entre las tortugas
de ojos mansos y brillantes, con alondras
revoloteando a Su lado —tan livianas
que no doblarían una brizna de pasto
al posarse en ella— vino hacia nosotros
y levantó Su mano sin llaga:
                                     Estas bellezas,
estas flores terrenales que crecen y se abren, ¿qué son?
¡El espectáculo de vuestra humillación!

Si un hombre decide entrar al reino de la paz
no dejará de luchar hasta que falle,
y habiendo fallado estará aturdido,
y tras estar aturdido gobernará,
y tras haber gobernado descansará.

                                     Nuestro sueño se agrió.
Despertamos, y empezamos a anhelar
la restitución de nuestra casa.
Una mañana, en un lento paroxismo de ira,
hallamos Su cadáver tendido en el umbral.**

Traducción: Gerardo Gambolini
Fuente: Poesía Irlandesa Contemporánea, Libros de Tierra Firme, 1999.


Notas:
*Kinsella coeditó An Duanaire: Poems of the Dispossessed 1600-1900 . El título alude a los irlandeses que perdieron sus tierras y derechos tras la ocupación inglesa. Muchos "poemas de los desposeídos" exploran el antiguo paralelo entre los irlandeses desheredados y los hijos errantes de Israel.
** Según Declan Kibberd, la referencia, basada en la Vie de Jésus (1863), de Renan, es al asesinato de Juan el Bautista.


THE DISPOSSESSED The lake is deserted now/ but the water is still clean and transparent,/ the headlands covered with laurels,/ the little estuaries full of shells,/ with enchanting parterres where the waves/ ebb and flow over masses of turf and flowers.// It was like a miracle, a long pastoral, long ago./ The intoxication of a life gliding away/ in the face of heaven: Spring, a plain of flowers;/ Autumn, with grape-clusters and chestnuts/ formed in its depths; our warm nights/ passing under starlight./ We had established peace,/ having learnt to practice virtue without/ expectation of recompense — that we must be virtuous/ without hope. (The Law is just; observe it,/ Maintain it, and it will bring contentment.)// Then, by the waterside, among the tortoises/ with their mild and lively eyes, with crested larks/ fluttering around Him, so light/ they rested on a blade of grass/ without bending it, He came among us/ and lifted His unmangled hand:/ These beauties,/ these earth-flowers growing and blowing, what are they?/ The spectacle of your humiliation!/ If a man choose to enter the kingdom of peace/ he shall not cease from struggle until he fail,/ and having failed he will be astonished,/ and having been astonished will rule,/ and having ruled will rest.// Our dream curdled./ We awoke, and began to thirst/ for the restoration of our house./ One morning, in a slow paroxysm of rage,/ we found His corpse stretched on the threshold.
 

Thomas Kinsella:
Nació en Dublín y estudió en el University College de esa ciudad. Enseñó en los Estados Unidos (Southern Illinois University y Temple University de Filadelfia). Junto con Liam Miller fundó las editoriales Domen Press y, más adelante, Peppercanister Press, en las que publicó la mayoría de sus obras. Vive en Laragh (County Wicklow).
Sus principales libros —que incluyen poemas, antologías temáticas de poesía irlandesa, traducciones de antiguos textos en gaélico y ensayos— son Poems (1956), Another September (1958), Moralities (1960), Downstream (1962), Wormwood (1966), Nightwalker (1967), Nightwalker and Other Poems (1968), The Táin (traducción de 1969, republicada en 1970 y 1985), Davis, Mangan, Ferguson? Tradition and the Irish Writer (1970), Notes from The Land of the Dead (1972), Notes from The Land of the Dead and Other Poems (1973), New Poems (1973), Selected Poems 1956-1968  (1973 y 1974), One and Other Poems (1974), Peppercanister Poems, 1972-1978 (1979), Poems 1956-1973 (1979 y 1980), An Duanaire, 1600-1900 Poetry of the Dispossessed (con Seán O Tuama, 1981), Songs of the Psyche (1985), One Fond Embrace: Peppercanister 13  (1988),The New Oxford Book of Irish Verse (1986), Out of Ireland: A Metaphysical Love Sequence (1987), Blood and Family (1988), Fifteen Poems from Centre City (1990), Personal Places (1990), From Centre City (1994), The Dual Tradition: An Essay on Poetry and Politics in Ireland (1995) y Collected Poems 1956-1994 (1996).



martes, 13 de noviembre de 2012

William Butler Yeats, cinco poemas

El trabajo de la pasión

Cuando la ardiente puerta donde los ángeles
se apiñan a tocar el laúd, está vacía;
cuando el barro mortal está alentando
una inmortal pasión; el alma sufre
el látigo, la corona de espinas, el camino
lleno de amargos rostros, las heridas
en el costado y en las manos, la esponja
de hiel, las flores del Cedrón. Desataremos,
al inclinarnos ante ti, nuestro pelo,
para que derrame su perfume marchito
y se empapen en el rocío las lilas
de esperanzas blancas como la muerte
y las rosas de los sueños apasionados.
El violinista de Dooney

Cuando toco mi violín en Dooney
la gente baila como una ola en el mar;
mi primo es cura en Kilvarnet,
mi hermano en Mocharabuiee.
Pasé junto a mi hermano y mi primo
que leían su libro de plegarias;
yo leía en mi libro de canciones
que compré en la feria del Sligo.
Cuando llegue el final del tiempo
y lleguemos a donde Pedro está,
nos sonreirá a los tres viejos espíritus
pero a la puerta me llamará primero.
Porque los buenos siempre son alegres
salvo caso de mala suerte;
y los alegres quieren a los violines
y les gusta bailar con su música.
Y cuando allí la gente me espíe,
vendrán todos en torno a mí,
diciendo: “¡El violinista de Dooney!”
bailando como una ola en el mar.
Los hombres mejoran con los años

Los sueños me han desgastado;
soy un tritón de mármol roído
por el paso del agua, a lo largo
del tiempo; contemplando siempre
esta belleza, esta dama, viéndola
como pintada en un libro;
complacida con lo que llenó
sus ojos, sus discretos oídos,
fascinada con su ser sabia, ya
que mejoran con los años los hombres.
¿Es ésta la verdad, o mi sueño?
¡Si nos hubiéramos encontrado
en mi ardiente juventud! Pero
crecí entre sueños: un tritón
de mármol, que desgastó
el tiempo, el paso del agua.
Por qué no van a enloquecer los viejos?

¿Por qué no van a enloquecer los viejos?
Más de uno ha visto a un chico prometedor
con una sana cintura de mosca de pescar
convertirse en un periodista borracho;
a una chica que se sabía todo Dante
vivir cuidando los hijos de un zopenco;
a una Helena de sueños de bienestar social
subiéndose a los gritos a una vagoneta.
Se piensa que esto depende del rumbo
del destino, que puede matar de hambre
a hombres buenos, dar ventaja a los malos.
Que si se ve al vecino tan chato como
en un escenario iluminado, ninguna
historia va a tener un final digno de su
comienzo, con una intacta mente feliz.
Los jóvenes nada saben de esto,
se lo conoce viendo a los viejos;
mas cuando aprenden de los libros
que no hay nada mejor en esta vida,
saben por qué se vuelve loco un viejo.

Navegando hacia Bizancio

I
Éste no es un país para los viejos. Jóvenes
unos en brazos de otros, posados pájaros,
—esas generaciones por morir— en su canto:
y las cascadas del salmón, los poblados
mares de la caballa, pescados, carne o ave,
loan todo el verano el engendramiento,
lo que nace o que muere. Prisioneros
de esta música sensual y negligente,
los monumentos sin edad del intelecto.
II
Un viejo es un menospreciado, camisa
colgada de un palo, salvo que el alma
cante, marcando con las manos
el compás, más alto a medida
que sea más andrajoso su vestido mortal.
Y como no hay escuela de canto
que no estudie las glorias de su propia
magnificencia, navego el mar y vengo
hasta la ciudad santa de Bizancio.
III
Sabios de pie frente al fuego de Dios
como en los dorados mosaicos,
vengan desde el sagrado fuego, aleteen
en la espiral, y sean los maestros
cantores de mi alma. Consuman
todo mi corazón. Enfermo de deseos,
atado al animal que ha de morir,
no sabe lo que es; absórbanme
de la eternidad en el artificio.
IV
Ya fuera de lo físico, no tomaré
forma de cuerpo en nada de lo que hay,
salvo en la que el herrero griego
hace golpeando y esmaltando el oro,
para tener despierto al Emperador.
Salvo también que me ponga a cantar
en una rama de oro a los señores
y damas de Bizancio, del pasado,
de lo que pasa y de lo que vendrá.


(Traducciones de Eduardo D’Anna. De “Poemas completos”. Alción Editora. Córdoba, 2011).
Fuente: Diario El Litoral
http://www.ellitoral.com/index.php/diarios/2012/09/22/arteyletras/ARTE-04.html